Nuestra dermis tiene su propio lenguaje y, con las diferentes manchas en la piel, puede estar diciéndonos algo. Una exposición prolongada al sol deriva en distintos problemas cutáneos, por lo que, tras finalizar el periodo estival, una excelente opción es acudir a un médico especializado para que nos haga una valoración y diagnóstico.

Y es que, si no vamos poniendo remedio, con la exposición solar crónica que realizamos a lo largo de nuestra vida las pequeñas lesiones pigmentarias se irán convirtiendo en generalizadas, en lesiones vasculares, en malignas o en manchas rosáceas, apareciendo también arrugas entrecruzadas y un descolgamiento de la tez debido al descenso de los niveles de colágeno.

retensado piel con hifu

Al acudir al médico, éste puede distinguir entre lesiones pigmentarias benignas, premalignas y malignas, siendo estas últimas las más graves. Las lesiones premalignas se tratan con láseres de CO2 o con un peeling de profundidad media, buscando hacer un pequeño lijado de la piel para eliminarlas de raíz y conseguir que no muten en malignas. Por tanto, no se trata de hacer únicamente un tratamiento estético, sino también un trabajo de prevención.

Cuando lo que tenemos son lesiones pigmentarias normales, podemos distinguir entre léntigos -solares o seniles- o melasmas. En el caso de los primeros son más frecuentes, y se deben fundamentalmente a la exposición solar. Se dan en las zonas corporales susceptibles de una mayor exposición -como cara, escote y manos- siendo lesiones de pequeño tamaño, de color marrón y sin relieve. Son muy comunes en las personas de fototipo bajo, es decir, en pieles claras y con tendencia a no ponerse morenas. En cuanto a su tratamiento, mejoran con técnicas de luz, láseres o con luz intensa pulsada. Para tratarlos, Clínicas Benzaquén disponen de una adaptación de la tecnología IPL, llamada AFT.

Por su parte, los melasmas son manchas de un diámetro mucho mayor. Tampoco tienen relieve y suelen darse de forma central o simétrica en ambos lados de la cara. El exceso de sol es la principal causa de su aparición, pero influyen otros condicionantes como alteraciones hormonales o la exposición de la zona a ciertos irritantes, por ejemplo, a los perfumes. Otra causa es la toma de determinados fármacos fotosensibilizadores (antibióticos o anticonceptivos orales). Para tratar los melasmas se emplean peelings químicos de escasa profundidad combinados con conjugaciones magistrales despigmentantes que el doctor recetará al paciente para su uso domiciliario.

Con las técnicas mencionadas podemos disminuir la amplitud de las manchas en la piel, su intensidad y su contraste con la zona limítrofe. En el melasma el pronóstico es una mejora importante y en los léntigos solares puede ser casi del 100%. Los que son reversibles son los cloasmas, es decir, los melasmas típicos que aparecen durante el embarazo y que, habitualmente, y con un tratamiento adecuado, desaparecen del todo.

Si te gustaría quitarte una de estas manchas, Clínicas Benzaquén te lo pone fácil. Solicita más información en la web clinicabenzaquen.com o través del teléfono 952223107.

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