En verano nuestros pies se ven sometidos a cantidad de agresiones externas que afectan a su aspecto y en algunas ocasiones a su salud.
El salitre del mar, el cloro de las piscinas, caminar descalzos sobre la arena demasiado caliente, no usar chanclas en duchas publicas y usar calzado abierto, pueden iniciar procesos patológicos que producen molestias, dolor e incluso infecciones.
Es importante acudir al Podólogo en esta época del año para empezar el otoño con “buen pie”.
¿Por qué ir al Podólogo? ¿Qué debo observar en mis pies?
– Callos o durezas y grietas en talones
– Extrema sequedad
– Uñas manchadas o con mal aspecto (hongos)
– Puntos dolorosos localizados en la planta del pie u otras zonas (Papilomas) como si se “hubiera clavado algo”
– Dolor en el talón al apoyar el pie en el suelo o tras caminar largos periodos
– Descamación en la piel acompañada de picor y/o grietas entre los dedos
Cualquiera de estos aspectos observados debe ser revisados y tratados en consulta para evitar que vaya a más, o incluso que se contagie, como puede pasar en el caso del papiloma si no se trata de forma adecuada.
Además tu podólogo te asesorará sobre qué hacer para que tus pies estén saludables.